miércoles, 30 de diciembre de 2015

Y en el resto de eventos, ¿Qué comemos?

Con las Navidades, no sólo comemos los días principales; son muchos los eventos y reencuentros a lo largo de estas 2 semanas.

Hoy, os voy a contar el menú que hicimos en mi casa para una cena el pasado Lunes, como os podéis imaginar, todos estábamos hasta arriba de tanta comida, por lo que decidimos hacer algo informar en plan picoteo con distintas variedades de verduras combinadas con un poco de pescado (ya sabéis, siempre hay que incluir los 3 macronutrientes en todas las comidas).

Como entrantes, pusimos distintos platos:
  •  Salmón ahumado con cebolletas en vinagre y aceitunas.
  • Pinchos de tomates cherry, ventresca, canónigos y queso burgos bajo en grasa con reducción de vinagre de Modena, acompañados de vinagreta templada.
  •  Jamón ibérico de bellota



De primero, realizamos el típico cóctel de marisco con piña; nosotras le pusimos, piña, palmitos, gambas y lechuga.

Para el aderezo, se puede usar salsa rosa (mayonesa light, kepchup y un poquito de mostaza) o se puede aliñar con aceite de oliva, vinagre y sal; en este caso, nosotros pusimos la salsa rosa en salseras para que cada uno eligiese lo que más le gustase.




Como platos principales, realizamos puerros gratinados; sin duda, es uno de mis platos favoritos, por su sencillez de preparación y porque están deliciosos, y una ensalada templada.

Comenzaré con la receta de los puerros; para ellos necesitaréis:
 - Puerros
 - Jamón york 
 - Queso en lonchas light

La receta es tan simple como enrollar un tranchete y una loncha de jamón york alrededor del puerro previamente cocido; después, introducimos en el horno a 200º durante aproximadamente 15 minutos (id mirando como van estando).

Al sacarlos, el queso esta derretido y el jamón york está "crujiente", para mi, una gran receta.

La ensalada templada puede tener muchas variedades; el truco está en añadir algo caliente para que le de un toque diferente a lo que estamos acostumbrados, nosotros en este caso elegimos los champiñones. El resto de ingredientes que utilizamos fueron, lechuga, tomate, melón, granada y ventresca.



Por último, el postre, un árbol de navidad a base de uvas, queso fresco o tierno, y membrillo; un toque dulce y navideño.


lunes, 28 de diciembre de 2015

¿Cómo sobrevivir a unas Navidades? Parte III

Y con esta, llegamos a la última entrega de ¿Cómo sobrevivir a unas Navidades? Para terminar este capítulo, hoy os vamos a hablar sobre que comer el resto de los días.

Muchas veces, después de un atracón, nos saltamos una o varias comidas con el fin de "compensar" esa sobreingesta anterior; es decir, el día de Navidad, decidimos no merendar ni tampoco cenar; sin embargo, lo habitual es, que antes de irnos a dormir, nos entre ese "hambre/gusanillo", por lo que solemos decidir picar algo; algo, que en el mejor de los casos es un vaso de cola-cao con cereales; pues bien, con esto no estamos haciendo más que descompensar nuestro ritmo, además de tomar alimentos que no serían los recomendados y que generalmente suelen tener mayor valor calórico (vamos, que engordan más, aunque no lo parezca)

Para esas cenas después de comidas copiosas, podemos optar por una tortilla francesa con verduritas a la plancha; o un pescado blanco al horno; son opciones saludables, que nos permitirán descansar sin tener pesadez y sin el estómago vacío.

Otro de los aspectos que nos suele preocupar, es que comer el resto de los días en casa; para ello os daré una serie de consejos/medidas a seguir:

  • Primeros. Podemos optar por distintas recetas a base de verduras; dentro de estas, hay gran variedad; espinacas, acelgas, brécol... siempre teniendo cuidado de la manera de cocinarlas; un plato de espinacas con bechamel, multiplica por 5 las calorías de un plato de espinacas salteadas con huevo. Las ensaladas siempre son una buena opción para estas ocasiones; y si queremos cambiar de verde, podemos optar por alguna crema (preferiblemente sin patata) o una sopa jardinera.

  • Segundos. Al igual que ocurría con los primeros, la manera de cocinado es muy importante; siempre debemos decantarnos por la plancha o el horno; como ingredientes en carnes escogeremos el pollo o el conejo; y en pescados, cualquier tipo de pescado blanco, merluza, lenguado, dorada....

  • Postres. De nuevo, aquí está el gran problema; hace tiempo leí un artículo en el que decían, "¿Alguien se imagina una bandeja de pasteles en el salón durante el mes de Junio? Entonces, ¿Por qué tenemos la bandeja de turrones todo el mes de Diciembre?", la verdad es que me llamó bastante la atención, y estoy totalmente de acuerdo; una cosa es sacar los turrones y los polvorones en los días "importantes" y otra, es tener durante 1 mes una bandeja llena de azúcar y grasa; inevitablemente, ¡cada vez que pasemos por delante, vamos a coger un trozo!

 En lugar de esto, podemos optar por un yogur 0%, y después acompañarlo de un rojo que nos ayudarará a hacer la digestión, o un té verde que nos ayudará a metabolizar las grasas; además, ¡Cualquiera de las 2 opciones son muy navideñas!


Respecto al resto de comidas del día, no os olvidéis de realizar las 5 ingestas, como ya hemos hablado más veces, una pieza de fruta, o un yogur a media mañana puede servirnos de gran ayuda para no devorar en la comida.

Y por supuesto ¡No os olvidéis del ejercicio! Una caminata de 30 minutos al día, puede contribuir mucho a que no tengamos esos kilos de más el día 7

viernes, 25 de diciembre de 2015

miércoles, 23 de diciembre de 2015

¿Cómo sobrevivir a unas Navidades? Parte II

¡Pues ahora sí, la Nochebuena está aquí al lado! Llega la familia; brindamos previamente con los amigos, y damos comienzo a la época de Navidad de manera oficial.

Si en el enlace anterior hablábamos de cómo preparar los menús navideños en el caso de días clave; hoy vamos a hablar de pequeños trucos cuando nos sentamos a la mesa.


1. Bebe un vaso de agua antes de empezar. Llegamos a la mesa, todo tiene una pinta estupenda, y nos comemos todos los platos con los ojos; pues bien, antes de nada, tómate un vaso de agua; esto hará que te "llenes" y de esta manera te quitará un poco el ansia por comer de todo en cantidades infernales.

2. Modera las raciones. Esto no es que sea típico de las Navidades, es un aspecto que lo venimos repitiendo todos los sanitarios desde el inicio de los tiempos; pero, parece que en Navidad, hay que repetirlo de manera más insistente; pongámonos en situación, llega el primer plato... ¡CREMA DE MARISCO! Y, claro... no es algo que comamos todos los días, seguro que esta buenísima, y sólo queremos una ración grande, y después repetir, pues bien... recuerda lo que falta por delante, una pequeña ración de todos los platos, ya va a superar con creces tus kcal habituales.


3. Evita el pan. Creo que todos sabéis que no soy de la opinión de quitar el pan ni los hidratos de carbono en ninguna comida ni dieta; pero en este caso, la ingesta va a ser muy superior a la recomendada, por lo que, por eliminar el pan en días claves, ¡no habrá ningún problema!

4. Los postres.... ¡ay, los postres! Nos los ponen ahí delante, tan apetecibles.... y tomamos un trocito, pero después de ese trocito, va un polvorón, y luego un trozo de turrón porque... ¡Es Navidad!; a todos nos gusta el dulce, pero no es necesario tomar en 4 cenas/comidas la cantidad de dulce que comemos en todo el año; ¡todo con moderación!


5. Por último, respecto a lo que la ingesta se refiere, cuidado con el alcohol, los refrescos, el cava, la sidra... Parece que no, pero su valor calórico es infinitamente alto; igual que en todos los puntos... ¡MODERACIÓN!

Y eso sí, después de cenar... ¡BAILA! ¿Qué mejor manera de quemar alguna kcal?

Pues sólo desearos una Feliz Nochebuena y ¡ya me contaréis como os ha ido! =)


sábado, 19 de diciembre de 2015

¿Cómo sobrevivir a unas Navidades? Parte I

Seamos realistas, a la mayor parte de nosotros nos encantan las Navidades; nos vamos a casa, nos reunimos con amigos que hace tiempo que no vemos, familiares, amigos que vemos a menudo.... Pero... ¿Qué hacemos en todas y cada una de esas reuniones? ¡Comer! Eso, en el mejor de los casos, porque también puede ir acompañado de una segunda parte... ¡Comer y Beber!

Pero no pasa nada... ¡Es Navidad!

Cierto es, que es una costumbre más que arraigada, y es como si a alguien de Zamora en Semana Santa le decimos que no coma pipas ni almendras garrapiñadas, o como si nos dicen que en verano no tomemos helados... Evitar esas comidas es batalla perdida, y por supuesto, no debemos ni planteárnoslo; lo que si podemos hacer, es seguir una serie de "truquillos" para evitar coger todo lo que llevamos perdiendo durante un año, o como mínimo, desde las vacaciones.

Hoy nos vamos a centrar en la planificación del menú, si hacéis las principales comidas/cenas en casa; es decir, tenéis la posibilidad de planificarlo; aquí tenéis una serie de recomendaciones:
  • Aperitivos. Muchas veces, mientras estamos cocinando, o mientras esperamos a que todos nos sentemos en la mesa, pasamos bandejas con aperitivos, todo tipo de quesos, patés, foie... Pues bien, ¡Vamos a comenzar variando un poco esta opción! En lugar de eso, podemos poner de canapés unos langostinos, unos mejillones o unas almejas o berberechos.
  • Primeros Platos. Una vez sentados en la mesa, podemos comenzar con una sopa, un consomé o una crema; nos ofrecen varias versiones, y con un mínimo detalle, pueden diferenciarse del puré que comemos todos los días cuando llegamos de la oficina. En las cremas, podemos optar por crema de marisco o de distintas verduras, como pueden ser espárragos, calabaza, calabacín.... Si queremos que parezca un poco más "elegante" podemos poner en el horno unas virutas de jamón serrano y después añadirle 2-3 (cuidado con la cantidad, que sólo sea decorativo), o unas gambas cocidas encima de la crema a la hora de servir la mesa.
  • Segundos Platos. Siempre es preferible optar por pescados blancos que carnes; dentro de las carnes, mejor pollo o pavo que cordero; a la hora de elegir técnica de cocina; siempre es más recomendado el asado que un guiso. Y, por supuesto, de acompañamiento, unas verduritas asadas o una ensalada, ¡tampoco vamos a estropear el menú a base de merluza atiborrándonos a patatas!
  • Y por último.... ¡Los postres! Hay tartas muy atractivas, pasteles muy llamativos, y por supuesto, ¡riquísimos! Pero también podemos optar por una macedonia (sin azúcar añadido), o unas rodajitas de piña natural que nos harán función depurativa.

Eso sí, ¡no os olvidéis del alcohol! Esta lleno de kcal vacías, y un exceso en la ingesta, puede pasarnos la misma mala pasada que una gran tarta de chocolate.

Espero que estás recomendaciones os sirvan a la hora de planificar el menú de las principales comidas; en posteriores posts (que subiré con brevedad :) ), os iré contando más recomendaciones para el resto de los días navideños.



lunes, 10 de agosto de 2015

¡Si yo no como nada!

Ahora con el verano, las piscinas y las playas, y los famosos shorts, parece que está mucho más a la orden del día hablar de kcal, de gorduras, y de la famosa celulitis; y seguro, que en todo grupo que se hable acerca de esto, hay alguien que dice alguna frase del tipo: "¡No se como estoy gordo si yo no como nada!".



A mi esta frase me recuerda mucho a una situación, este año, en el puente de Mayo, bajé a Jerez, y parece que una vez que te metes en este tema de la nutrición, tienes una antena buscando información constante acerca de conversaciones de comida, un radar para gente obesa, y un sinfín de curiosidades que creo que en todas las profesiones pasan (aún recuerdo cuando estudiaba los estrabismos en óptica, e iba en el metro y todo el mundo tenía algún ojo un poco "en Cuenca").

Pues bien, a lo que íbamos, estaba en una terraza con mi madre, y en la mesa de al lado había 2 chicas y una niña pequeña, de unos 2 años; una de la chicas (con una obesidad bastante considerable, todo cabe decir), que a su vez era la madre de la niña, le contaba a la otra que no entendía como su hija estaba gordita, si no comía nada; y le dice (cito textualmente): "Tu fíjate, ayer, por ejemplo, le puse un plato de patatas fritas (manos a la cabeza así de primeras), y se comió medio bote de mayonesa, sólo con una patata, ¡las demás ni las probó!"



Según escuchamos ese comentario, a mi casi hasta me costó no intervenir, ¿Qué pasa que la mayonesa no engorda?

O por ejemplo, ¿Quién no ha estado en una reunión familiar, con alguien que come poco porque "está a dieta", pero después se pone ciego a Doritos, patatas, aceitunas y cacahuetes salados?, o ¿Quién no cena poco pero luego se toma 3 copas?



Pues de eso os voy a hablar hoy, de todos esos alimentos, que no incluimos en nuestras comidas, y que son los que hacen que por muy poco que comamos en las comidas principales, no hagamos más que engordar.

Y para ello, creo que no hay nada mejor que unos breves ejemplos de las kcal aproximadas que tienen determinados alimentos.

Ya que el tema ha salido por la mayonesa de la niña, vamos a empezar con las salsas:


- 1 cucharita de postre de ali-oli o mayonesa: 160 kcal
- 1 cucharita de postre de mostaza: 25 kcal
- 1 cucharita de postre de salsa barbacoa: 35 kcal

Con esta comparativa, cabe destacar, que si no nos gustan los alimentos solos, es decir, sin salsa, es preferible añadir un poquito de mostaza que un poquito de mayonesa.




Si nos centramos en los dulces, algunos ejemplos pueden ser:

- 1 barrita de chocolate: 115 kcal 
- 1 aro cubierto de chocolate: 55 kcal
- 1 tira (4 cuadraditos) de chocolate con leche: 250 kcal
- 1 donuts: 250 kcal
- 1 gofre (sin chocolate, sin nata y sin nada...): 500 kcal!!!!

Ahora bien, imaginémonos, una comida de esa persona "a dieta"; pongamos que come:
- 1 plato sopero de crema de calabaza: 120 kcal
- 1 filete de ternera a la plancha: 200 kcal
- 1 yogur natural desnatado: 50 kcal
- 1 trozo de pan: 80 kcal

TOTAL: 450 kcal



Y por último, añadamos unos "retoques" ¿os imagináis que esa persona toma mayonesa con el filete? Qué mínimo que 2 cucharaditas de postre, ¿no?, es decir, aproximadamente 320 kcal, ¡¡ YA ESTARÍA CASI DUPLICANDO LAS KCAL DE TODA LA COMIDA! Sin embargo, el aporte en nutrientes, sería prácticamente el mismo.

Y...¿Si le entra antojo de chocolate y se toma una "simple" tira? O mejor aún... ¿Si esa persona merienda un gofre?

Con esto, para nada quiero decir que no debamos comer nunca un gofre, ni una tira de chocolate, es más, a muchos de mis pacientes, les incluyo en la dieta tomar diariamente una cantidad moderada de chocolate; con esto lo que quiero decir es que debemos tener cuidado con todas las kcal vacías que tomamos, y que nos llevan a la frase de... ¿Por qué estoy gordo si sólo como crema de calabaza y filete a la plancha?

¡¡Que tengáis buena semana!!

lunes, 27 de julio de 2015

Helados caseros

¡¡Buenas noches seguidores!! 

Mucho tiempo sin escribir, pero, ya se sabe, llegan estas épocas y nos llenamos de eventos sociales que no nos dejan ni un minuto libre en casa, ¡Siempre tenemos mil planes que hacer! Y si algún día no... Ya aparece un plan de última hora que nos invita a salir a la calle, y eso, ¡¡que salir a la calle en Madrid este verano está siendo tarea complicada!!!

Y es, precisamente por esto, por lo que va mi entrada de hoy. Y es que, llegas a casa, pones el aire acondicionado (imposible vivir sin este maravilloso invento) y aún así, lo único que quieres son cosas congeladas.

Pues en una tarde de esas, de las que estaba sin plan, y sólo quería helados, me dedique a investigar con la batidora, frutas, leche y yogures; porque... ¿Qué esfuerzo no se compensa con comer helados sin límite (bueno... o con un límite más amplio)?

Así que, os voy a contar mis experiencias (Sólo os contaré las que salieron bien, que he de decir que también tuve unos cuantos intentos fallidos =(  )

Helado de plátano y yogur.
- 1 plátano
- 1 yogur natural desnatado edulcorado
- Leche desnatada

Lo primero que debemos hacer, es partir el plátano en trocitos, y meterlos en el congelador.

Una vez que estén congelados, les añadimos un poquito de leche desnatada y batimos. 
A continuación, añadimos el yogur (sin congelar, os confesaré que fue uno de mis primeros fallos en la investigación culinaria de los helados), y continuamos batiendo.

Al final la textura que nos queda es cremosa, y el aparte calórico es bastante bajo comparado con el de un helado convencional; ¡además de ser saludable!  Yo con estas cantidades tuve para 2 veces, pero no os aconsejo congelarlo después, puesto que aunque el sabor continua igual, la textura la pierde.



Helado de fresas y plátano
- Medio plátano
- 5 fresas
- 1 yogur desnatado edulcorado

El procedimiento es igual que el anterior, la diferencia es que las fresas (también congeladas antes) no las trituramos; es decir, hacemos todo el proceso del helado 1, y a continuación, partimos las fresas en trocitos pequeños, por último las añadimos al helado.

En este helado, es mejor esperar un poco para tomarlo, para darle tiempo a que las fresas se descongelen un poco. También está la opción de introducir las fresas sin congelarlas antes, lo que la sensación al masticar las fresas será más blanda. 



Ya sabéis, para gustos.... ¡El estado de la fresa!

Polos varios
Sin duda, esto es lo más sencillo de hacer (y tampoco es que lo demás sea muy complicado), consiste simplemente en triturar bien la fruta elegida y después añadirle un poquito de agua, mezclar bien, y congelar.

Como ideas: sandía, melón, nectarina, fresa, naranja, kiwi, ¡O combinaciones de varios! Los más atrevidos incluso podéis incluir trocitos de fruta dentro.



Si la fruta de por si no es muy dulce, podéis añadirle unas gotitas de edulcorante. En el caso de frutas con mucha agua, puede que no sea necesario añadir agua. 

Y por último.... El yogur helado
Antes de nada, os diré mi opinión personal, y es que, tanto como los helados y los polos, si dan una textura más parecida a los que estamos acostumbrados, en este caso no se parece tanto al comercial.

Para hacerlo:
- 2 yogures
- Frutas variadas
- Frutos secos: avellanas, cacahuetes...

Lo primero que hemos de hacer es congelar 1 yogur.
Una vez congelado, lo ponemos en la batidora junto con el otro yogur que no hemos congelado, y damos unos golpes de potencia para que quede homogéneo, en este caso, podemos dar un poco más que en el helado, puesto que aunque este fresquito, la textura puede ser más líquida (también esta la opción de añadir un poco de leche, aunque yo personalmente, prefiero todo yogur)

Limpiamos la batidora, y troceamos los frutos secos que hemos seleccionado previamente.

Por último, troceamos las frutas y mezclamos todos los ingredientes en un bol.



¡Y esto es todo por hoy! Espero que os sirvan estas ideas para refrescaros de manera baja en calorías y saludable. Otro día os hablaré de otro de mis favoritos de verano... ¡Las aguas de sabores! Y os contaré como van mis nuevas investigaciones, en el congelador tengo ya trocitos de mango y de manzana.

¡¡Un saludo y feliz verano!!!

domingo, 14 de junio de 2015

¿Mantequilla, margarina? Dos grasas muy parecidas en uso pero no tanto en composición

Hoy os voy a hablar de las grasas, en concreto, de 2 tipos de grasa diferentes: mantequilla y margarina.

La idea me surgió el pasado fin de semana; que me fui a Oxford a ver a una amiga, y uno de los días, mientras cenábamos en su casa, a un amigo, polaco (dato importante, no por el hecho de ser polaco, si no, por no ser español), se le ocurrió la idea de untar un trozo de pan con mantequilla y después poner lomo ibérico. Claro, cuando nosotros vimos semejante atrocidad, ¡¡Casi nos da algo!! 




El caso, con esta anécdota, me entro la inspiración, y me di cuenta que nunca había hablado en el blog acerca de este tipo de grasa, y es que, para gran parte de la población, la mantequilla y la margarina es lo mismo; o, como mucho, la margarina es algo "más bueno" que la mantequilla. Y ahora si, centrándonos en lo importante; os voy a hablar un poco de las 2 grasas:

La mantequilla
La mantequilla es una grasa saturada; es de origen animal, y la obtenemos a partir de la parte grasa de la leche.

Para obtener la mantequilla, se somete la leche a un proceso de pasteurización, centrifugado y sedimentación en frío; dicho de manera muy simple, podemos decir que la conseguimos batiendo la nata lentamente.



De manera natural es de color amarillo, y es sólida a temperatura ambiente (puesto que el tipo de grasa es saturada), y normalmente no suelen llevar ningún aditivo, a excepción de algún conservante o colorante permitido.



Esto es, debido a que la mantequilla, al obtenerse de la leche, es rica por si sola en vitaminas liposolubles, en proteínas y  en determinados minerales, como puede ser el calcio. Aunque en los últimos años, también nos podemos encontrar mantequillas enriquecidas en algún micronutriente en particular.

Como resumen, podemos decir que la mantequilla, tiene un 80% de grasa en su composición, de la cuál, un 60% es saturada. Como ya hemos citado, también contiene proteínas, minerales y proteínas, y al obtenerse de la leche, contiene colesterol.

La margarina, en cambio, es una grasa de origen vegetal; se obtiene a partir de aceites vegetales poliinsaturados, aceite que a temperatura ambiente son líquidos.



Para conseguirla, se somete a los aceites a un proceso de endurecimiento, esto se logra introduciéndole hidrógeno; proceso que origina que la grasa que teníamos se transforme en AG trans o AG hidrogenados; que, como bien nos han dicho todas nuestras madres de pequeños cuando nos hinchábamos a bollos de chocolates, son malos.

Eso sí, ¿Por qué son malos?

Los AGtrans, elevan el colesterol LDL (colesterol malo), y hacen que se reduzca el HDL (colesterol bueno); por lo tanto, aunque la margarina no lleva colesterol en su composición como tal, provoca que nuestro colesterol se vea afectado.


Al igual que en las mantequillas decíamos que eran sólidas y amarillas de forma natural, la margarina no; ya hemos visto como se consigue que sea sólida, ¿y el color amarillo? Esto se logra mediante la adición de colorantes.

Hoy en día, es bastante frecuente encontrar en el mercado distintos tipos de margarinas:
  •  Enriquecidas con fitosteroles. Que son componentes que disminuyen el colesterol.
  • Enriquecidas con vitaminas A,D,E,B12, calcio o fibra.


  • Líquida o suave. Este tipo de margarina es más saludable, puesto que al ser líquida, se le ha introducido menos cantidad de hidrógeno, que es el responsable de que se generen las grasas trans.


  • No hidrogenadas. Debido a que se obtienen a partir de aceites de palma que son sólidos a temperatura ambiente.
       Pues una semana más, esto es todo, espero haberos aclarado un poco la diferencia de estos 2 tipos de grasa.

       Un saludo =)

lunes, 1 de junio de 2015

Lechuga & Pechuga en las redes sociales

Y hoy, haré una entrada breve, pero concisa. Y es que, me he dado cuenta, que a pesar de actualizar el facebook, el blog, el instagram y el twitter... ¡¡Nunca he hecho mención de estos aquí!! En el sitio principal y prioritario de Lechuga & Pechuga.

Por eso, hoy sólo escribo para mostraros los distintos sitios donde nos podéis seguir de manera diaria:

Nuestra página de facebook:

Si le dais a "Seguidor" os saltarán las notificaciones de cuando actualicemos, y podréis estar al corriente de toda nuestra actividad =)




Twitter:



Instagram:


Y nada más, como ya os he dicho, ¡no me enrollo! Un saludo, pronto estaremos de vuelta con nuevos temas nutricionales =)

jueves, 28 de mayo de 2015

¡Día Nacional de la Nutrición!

28 de Mayo... ¡¡Día Nacional de la Nutrición!! Si es que ahora que ya hay días de todo.... ¡Nosotros no íbamos a ser menos!



Así que hoy, de una manera muy breve, os voy a hablar de la importancia de la nutrición. Para ello, comenzaremos hablando de lo que significa la palabra "nutrición", según la RAE, nutrición hace referencia al término nutrir, que significa "aumentar la sustancia del cuerpo animal o vegetal por medio del alimento, reparando las partes que se van perdiendo en virtud de las funciones catabólicas" Y diréis... pues muy bien (casi lo mismo que he dicho yo al leer la definición)

Y entonces... ¿Qué es alimentarse? Pues, de nuevo, según la RAE, es dar alimento al cuerpo de un animal o vegetal.

Parecen lo mismo, pero no lo es, dicho con nuestras palabras, alimentarse es el acto voluntario y consciente de ingerir alimentos; mientras que nutrición, es un proceso fisiológico e involuntario que hace el organismo para obtener la energía y los nutrientes que necesita.

Es decir, todos nos alimentamos, pero es muy importante hacerlo de la manera correcta para poder nutrirnos de manera correcta. Y es precisamente de esto, de donde nace el campo de la nutrición; su fin es estudiar que debemos comer para que nuestro cuerpo pueda obtener la energía necesaria de la forma adecuada.



En lo que hoy nos vamos a centrar, es en la cantidad de comidas al día; deben ser 5, la mayoría de vosotros estaréis pensando, "Desayuno, comida, cena, ¿Dónde están las otras 2?" Otros recordaréis la entrada de hace un tiempo que hablábamos de los snacks saludables, y mencionábamos que era importante hacer 5 comidas, y por también está la opción de que os venga un gran recuerdo a la cabeza: ¡¡El almuerzo del recreo y la merienda del salir del cole!!

Cuando eramos pequeños, todos estábamos acostumbrados a tomarnos un bocadillo en el patio a media mañana, y otro según llegaba el bus a las 17.00; sin embargo, es una costumbre, que con el paso de los años, y la ganancia de kilos, solemos perder... GRAN ERROR.



Al hacer 5 comidas estamos evitando que el organismo esté demasiado tiempo de ayuno, cuando el cuerpo está en ayuno prolongado, el cerebro crea una señal de alerta, y nuestro organismo, tiende a acumular grasa cuando hacemos la siguiente, es una manera de poner al cuerpo en estado de alerta, se prepara por si va a haber una época de vacas flacas. 


Podemos hacer una comparación con las épocas de guerra o de terremotos; yo, gracias a Dios, no he vivido ninguna de ellas, pero todos hemos visto películas o nos han contado como se iba a las tiendas a comprar abastecimientos "Por si acaso", si al final no hay terremoto y seguimos haciendo vida normal (seguimos comprando como siempre) , habrá un exceso de comida en la nevera que acabará en la basura. 



Con el cuerpo pasa lo mismo, si no hay época de hambre excesivo, esas reservas que hemos generado se acumularán porque no les llegará el momento de ser quemadas.

Además de esto, al hacer comidas pequeñas entre medias, estamos activando el metabolismo, que conlleva un gasto de energía, hay estudios que indican que determinados alimentos (como pueden ser la sandía o el melón) implican un gasto en los procesos metabólicos que puede ser similar o mayor al aporte calórico del alimento en sí. 

Y por último, estamos controlando nuestro hambre, de forma que llegaremos a la siguiente comida con menos hambre, y nos evitará darnos grandes atracones (¿Cuantas veces hemos comido más de media barra de pan antes de empezar a comer por tener tanto hambre que "no nos aguantamos"?)


Espero que os hayan servido los consejos de la importancia de las 5 comidas, y ¡¡Feliz Día de la Nutrición!!

martes, 26 de mayo de 2015

Comer en la oficina

¡Buenos días a todos! Comenzamos la última semana de Mayo, todos con la mirada puesta en las vacaciones de verano, o en el "puente" (los que tengáis suerte de tener puente) de la semana que viene. Pero... ¿Y lo bien que viene un día de descanso en medio aunque el Viernes haya que trabajar?

Pues de trabajo va hoy la cosa; el tema ha surgido gracias a mi prima Alicia y sus compañeros de trabajo, a los cuáles les agradezco la idea ;) . Y es que, como muchos de vosotros sufriréis, cada vez es más frecuente el hecho de tener que comer en el trabajo, nos levantamos, nos preparamos un tupper y lo metemos en una bolsa para comer a mediodía en la oficina.



Comenzaré la entrada diciendo, que de cara a las fechas que nos enfrentamos, lo más importante es el método de llevar dichos tuppers a la oficina; con el calor son muchos los alimentos que se pueden contaminar, y si no queremos pasar el fin de semana pegados al WC con una salmonelosis (por decir un ejemplo) será muy importante la manera en que guardemos la comida hasta la hora del almuerzo.

La verdad es que a pesar de tener cercanía con el tema, sólo vivo en mis propias carnes lo que es comer de tupper un día cada 2 semanas; por lo que no se muy bien como son las grandes oficinas en las que se come todos los días.

Si en nuestro lugar de trabajo hay una nevera, lo ideal sería que nada más llegar metiésemos la comida al frío, de esta manera nos aseguramos que no es sometida a altas temperaturas, y por tanto, los "bichitos" no podrán proliferar en ella. Si no es así, deberíamos hacernos con una bolsita nevera; las hay pequeñitas, que tienen un asa para poder llevarlas colgadas y con un tamaño cómodo y justo para una comida al día.



Una vez que hemos hablado de esto, pasaremos a hablar de ¿Qué podemos comer en un tupper? En invierno, toda clase de guisos están bien, se pueden recalentar, y además no se quedan secos al meterlos al microondas; pero... ¿Y en verano?

Una de mis opciones favoritas son las ensaladas; siempre he sido muy fan de la lechuga, y para mí, un plato de lechuga solo ya es un gran manjar, pero, entiendo que en ese tema soy un poco "rarita", y que a la mayoría de la población del mundo mundial no le parece tan atractivo como a mi. Pero, una ensalada no tiene porque ser siempre igual, podemos combinar un sinfín de ingredientes de distintos colores y nutrientes que hagan que tengamos platos muy variados. 



Además, me parece una manera excelente de aportar una ración de legumbres sin tener que morirnos de calor para ello; por tanto, una vez a la semana, una ensalada de garbanzos o de lentejas nos puede sacar de un apuro, y además aportarnos los nutrientes necesarios de este grupo.


Si queremos pasta o arroz, también podemos integrarlo en una ensalada y comerlo en cualquier momento. Además, con los envases monodosis de aceite, vinagre y sal, podemos alinearlo en el momento sin que se nos quede blandito el plato.

También le podemos añadir proteínas, como puede ser el pollo, o pescado como salmón, atún, bacalao... y de esta manera hacer un único plato muy completo y fresco.

Otra opción pueden ser las cremas; crema de calabaza, crema de calabacín, crema de puerros.... Son fresquitas, se transportan bien, y siempre se agradece una ración de estas en verano.



Como opción líquida y veraniega también está el plato estrella del verano: ¡EL GAZPACHO! 


Además de esto, como opciones sólidas, siempre tenemos las verduras cocidas y después alineadas; el brecol, la coliflor, un buen plato de judías verdes con tomate y patatas; es un plato completo, y no necesita una conservación excesivamente delicada.



Como segundos platos, más consistentes y que también se puedan transportar bien, podemos considerar los huevos rellenos, eso sí, siempre y cuando podamos asegurar la cadena del frío hasta el momento que lo vayamos a consumir; o los pimientos rellenos, se toman fresquitos, no hace falta que estén calientes, de hecho, en verano solemos tomarlos a temperatura ambiente, por tanto, nos evitamos el paso de recalentarlos, y también admiten gran cantidad de rellenos, de bacalao, de atún, de arroz, de carne picada...

Una tortilla de patata también se conserva bien, y si le picamos un tomate al lado con un chorrito de aceite y vinagre le da todo el jugo necesario para que sea un plato sabroso y no esté seco a pesar de haberlo recalentado.

Al igual que la ensalada, podemos hacer muchas variaciones de tortilla; con espinacas, con calabacín, con champiñones... De esta forma tendremos muchos platos distintos para distintas semanas.



Si hablamos de pescado, la cocina al papilote suele generar bastante jugo, de manera que al recalentarlo nos suele quedar sabroso, ya que las verduritas han perdido líquido que luego le dan frescor al plato; entre mis preferidos está el salmón al papilote o el atún al papilote.



Si por el contrario sois más de carne, un muslo de pollo al horno, suele generar bastante jugo también, si ese jugo lo introducimos en el tupper, a la hora de comerlo no nos quedará seco como un filete a la plancha y nos aporta proteínas en nuestra comida.

De manera ocasional, también podemos comer quiches, son muy fáciles de hacer, hay multitud de posibilidades, desde jamón york y queso, puerros y espinacas, alcachofas y champiñones, hasta todo lo que os podáis imaginar; y se pueden comer fríos a modo tartaleta.


Espero que con estas ideas podáis ampliar un poco más vuestros menús diarios, y sin duda, si tenéis más ideas, ¡estaremos encantados de conocerlas! =)