lunes, 27 de julio de 2015

Helados caseros

¡¡Buenas noches seguidores!! 

Mucho tiempo sin escribir, pero, ya se sabe, llegan estas épocas y nos llenamos de eventos sociales que no nos dejan ni un minuto libre en casa, ¡Siempre tenemos mil planes que hacer! Y si algún día no... Ya aparece un plan de última hora que nos invita a salir a la calle, y eso, ¡¡que salir a la calle en Madrid este verano está siendo tarea complicada!!!

Y es, precisamente por esto, por lo que va mi entrada de hoy. Y es que, llegas a casa, pones el aire acondicionado (imposible vivir sin este maravilloso invento) y aún así, lo único que quieres son cosas congeladas.

Pues en una tarde de esas, de las que estaba sin plan, y sólo quería helados, me dedique a investigar con la batidora, frutas, leche y yogures; porque... ¿Qué esfuerzo no se compensa con comer helados sin límite (bueno... o con un límite más amplio)?

Así que, os voy a contar mis experiencias (Sólo os contaré las que salieron bien, que he de decir que también tuve unos cuantos intentos fallidos =(  )

Helado de plátano y yogur.
- 1 plátano
- 1 yogur natural desnatado edulcorado
- Leche desnatada

Lo primero que debemos hacer, es partir el plátano en trocitos, y meterlos en el congelador.

Una vez que estén congelados, les añadimos un poquito de leche desnatada y batimos. 
A continuación, añadimos el yogur (sin congelar, os confesaré que fue uno de mis primeros fallos en la investigación culinaria de los helados), y continuamos batiendo.

Al final la textura que nos queda es cremosa, y el aparte calórico es bastante bajo comparado con el de un helado convencional; ¡además de ser saludable!  Yo con estas cantidades tuve para 2 veces, pero no os aconsejo congelarlo después, puesto que aunque el sabor continua igual, la textura la pierde.



Helado de fresas y plátano
- Medio plátano
- 5 fresas
- 1 yogur desnatado edulcorado

El procedimiento es igual que el anterior, la diferencia es que las fresas (también congeladas antes) no las trituramos; es decir, hacemos todo el proceso del helado 1, y a continuación, partimos las fresas en trocitos pequeños, por último las añadimos al helado.

En este helado, es mejor esperar un poco para tomarlo, para darle tiempo a que las fresas se descongelen un poco. También está la opción de introducir las fresas sin congelarlas antes, lo que la sensación al masticar las fresas será más blanda. 



Ya sabéis, para gustos.... ¡El estado de la fresa!

Polos varios
Sin duda, esto es lo más sencillo de hacer (y tampoco es que lo demás sea muy complicado), consiste simplemente en triturar bien la fruta elegida y después añadirle un poquito de agua, mezclar bien, y congelar.

Como ideas: sandía, melón, nectarina, fresa, naranja, kiwi, ¡O combinaciones de varios! Los más atrevidos incluso podéis incluir trocitos de fruta dentro.



Si la fruta de por si no es muy dulce, podéis añadirle unas gotitas de edulcorante. En el caso de frutas con mucha agua, puede que no sea necesario añadir agua. 

Y por último.... El yogur helado
Antes de nada, os diré mi opinión personal, y es que, tanto como los helados y los polos, si dan una textura más parecida a los que estamos acostumbrados, en este caso no se parece tanto al comercial.

Para hacerlo:
- 2 yogures
- Frutas variadas
- Frutos secos: avellanas, cacahuetes...

Lo primero que hemos de hacer es congelar 1 yogur.
Una vez congelado, lo ponemos en la batidora junto con el otro yogur que no hemos congelado, y damos unos golpes de potencia para que quede homogéneo, en este caso, podemos dar un poco más que en el helado, puesto que aunque este fresquito, la textura puede ser más líquida (también esta la opción de añadir un poco de leche, aunque yo personalmente, prefiero todo yogur)

Limpiamos la batidora, y troceamos los frutos secos que hemos seleccionado previamente.

Por último, troceamos las frutas y mezclamos todos los ingredientes en un bol.



¡Y esto es todo por hoy! Espero que os sirvan estas ideas para refrescaros de manera baja en calorías y saludable. Otro día os hablaré de otro de mis favoritos de verano... ¡Las aguas de sabores! Y os contaré como van mis nuevas investigaciones, en el congelador tengo ya trocitos de mango y de manzana.

¡¡Un saludo y feliz verano!!!